Vivir en NY… entre las fábricas de licor abandonadas de Bushwick
Boswijck fue uno de los primeros sectores de Brooklyn que los holandeses colonizaron a mediados del siglo XVII. Des del principio, el barrio quedó atado por mucho tiempo a la cerveza, de cuya fabricación vivió durante décadas, cuando era el centro de la inmigración alemana de Nueva York. Bushwick es una zona llena de fábricas semiabandonadas y de persistente tristeza; todavía se recuerda aquí un espectacular apagón en 1977 que duró 26 horas y durante el cual algunos bestias aprovecharon para saquear y destruir más de 35 bloques de casas. Tras el blackout, un 40% de los negocios de Bushwick cerraron; la población cayó en un 20% al final de la década de los setenta, convirtiéndose en uno de los bazares privilegiados de droga de toda la ciudad. Hoy todavía es uno de los barrios más pobres de ésta… estéticamente gris, pero igualmente curioso.
Llegando a DeKalb Ave. con la línea L, puedo ver –a lo lejos- magníficas vistas del Empire State, y siento como si realmente estuviese en otra ciudad, viendo una postal. Camino tranquilamente hasta el Maria Hernandez Park, un bonito parque llamado así en homenaje a María Hernandez (1953-1989), una activista y educadora que luchó contra el tráfico de droga, educando a los chavales antes que se convirtieran en adictos y ahuyentando a los numerosos traficantes del barrio que les vendían crack… hasta que unos matones acabaron de golpe con su trabajo… con cinco disparos el 8 de agosto de 1989. Paseo por el parque, mientras unos chavales –en horario escolar- juegan al frontón en una de las paredes de las canchas de baloncesto. Hay jóvenes perdiendo el tiempo que, de vez en cuando, entran en el lavabo del parque durante unos breves segundos. Si Maria Hernandez levantase la cabeza, la pobre, vería como sus esfuerzos todavía son necesarios…
Salgo del parque por Knickerbocker Ave., donde hay una serie simpática de restaurantes hispanos (el Alex Aguinaga, ecuatoriano, tiene buena pinta) y algunas tiendas muy divertidas que venden música latina y videojuegos. Hay una joyería llamada Canol’s en la que venden unas réplicas doradas de la Virgen María (a sus pies) que le parecerían horteras hasta al bueno de MA Barracus (también a sus pies, maestro; le recuerdo en Rocky III, inolvidable). Si llegamos hasta Johnson Ave., podemos pasear por lo que fue la antigua Bushwick Terminal, en la que se tomó el Long Island Railroad hasta mediados de los años veinte. Ahí vemos una preciosa torre de piedra de 1858 bastante mal conservada que debía pertenecer a una fábrica de licor de la que ya no queda rastro (solamente puedo ver una fábrica de cimiento). En Bushwick Pl. hay más suerte; podemos contemplar un precioso edificio de granito rojo que perteneció –entre otros- a la familia Hittleman, una de las sagas licoreras más importantes de la ciudad.
Luego sigo por Bushwick Avenue hasta Arion Pl., donde hay otra preciosa brewery todavía más rojiza que la otra, la Ulmer, que abrió en 1812 (adjunto fotografía). No veo que exista mucho interés por estos edificios (algunos tienen pintadas y sus entradas están bastante descuidadas, aun ser edificaciones muy bellas); como he escrito en muchos de nuestros paseos, las fábricas representan también una parte importante del arte arquitectónico del XIX en esta ciudad, y es una verdadera lástima que al ayuntamiento no las reconvierta –vuelvo a insistir- en espacios para la comunidad que puedan ser útiles para el barrio en cuestión. Otro edificio precioso, por cierto, está en la misma calle Arion, llamada así por el empresario Arion Männerchor, que se construyó una casa con decoraciones corintias muy graciosas (Arion, en la antigua Grecia, tocaba compulsivamente la lira). Ahora la casita, también semiabandonada, parece estar llena de artistas, a juzgar por algunos lienzos que cuelgan por los balcones…
Siguiendo por Bushwick, podemos ver algunas de las mansiones germanas del XIX, todavía en pie. Una de ellas perteneció al citado Ulmer (está al lado de un KFC; a sus pies, querido coronel), pero también perteneció a un tal Frederick Cook, un tipo que decía haber llegado al Polo Norte en abril de 1908, un año antes que el teórico descubridor del lugar, Robert Peary. Nadie llegó a saber si la historia era cierta, y –por el estado de la mansión- a nadie parece importarle…
Más allá de ésta hay algunas casas bonitas, como una curiosa mansión decorada con motivos egipcios en la que hay una tienda de réplicas faraónicas (¿quién coño compra estatuillas egipcias en un barrio así?) llamada All eyes on Egypt. Reconozco que me hubiese encantado entrar a charlar con el propietario… pero un tío que vende estatuillas en este lugar me produce la misma sensación de hospitalidad que Freddy Kruger en sus buenos tiempos. En fin, sigo por la calle hasta llegar a Central Ave.; ahí está la iglesia de Santa Barbara, una preciosa iglesia barroca al estilo alemán que construyó el comerciante de licor, como no, Leonard Eppig, que tenía una hija llamada Barbara. Siguiendo una nefasta costumbre de las casas del señor… ¡está cerrada! ¡Qué manía con cerrar, las iglesias –pienso- porque luego se quejan de que no entramos nunca! En fin, pasaré el sábado; a las 7.30pm hay misa en español y hace demasiado tiempo que no rezo…
Arquitecturas tremendamente diferentes… ¡vaya Barrio más extraño, pienso, mientras vuelvo a casa…! Licorerías abandonadas, parques desiertos, hispanos cantando rancheras y iglesias barrocas alemanas… Realmente, por si había alguna duda, estoy en Nueva York…
muy gratificante el paseo bernat, desde hace mucho tiempo me apetece visitar la CITY por excelencia,mi maltrecha economia siempre me lo impide, el amigo scorsese y el bueno de woody me trasmitiron la atraccion por esa ciudad como si fuesen cupido con una de sus flechitas.
por cierto bernat, sin animo de ser pepito grillo y si estoy equivocado te pido disculpas por adelantado, al empezar donde pones (des del principio) no estaria mejor dicho (desde el..) y en el ultimo parrafo (rancheras y iglesias) (rancheras e iglesias)
es una pregunta no un reproche
Publicado por: zambiditz | 15/04/08 at 20:34
Muy chulo y oportuno este post Bernat. En dos semanas salgo para Nueva York para preparar un artículo sobre la cerveza en la ciudad, y uno de mis objetivos es la arqueología industrial. Ya te diré lo que encuentro.
Publicado por: EL ALBERTO | 19/04/08 at 8:38
Para el que le interese la antropologia urbana de NYC, visitad la pagina del fotografo serbio boogie:
http://www.artcoup.com/movie.html
las secciones: NYC, subway, drugs, gangs, hasidim
Publicado por: an | 24/04/08 at 17:51